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ENTREVISTA CON KAREN TANDY, MÁXIMA RESPONSABLE ANTIDROGA DE ESTADOS UNIDos,
en el diario el paÍs
Viernes, 15 de septiembre de 2006
Internacional
La operación que desarrolla la fuerza internacional dirigida por la OTAN en
el sur de Afganistán ha puesto de relieve el resurgimiento de la insurgencia
talibán. Esta resistencia coincide con un aumento del cultivo de la adormidera
del opio en el país, que según un informe de la ONU, llega al 59% en 2006,
principalmente en las provincias de Helmand y Kandahar, los bastiones talibanes.
Karen Tandy, la administradora (máxima responsable) del Departamento
Estadounidense Antidroga (DEA), alerta en esta entrevista de la relación entre
narcotráfico e insurgencia, y de la necesidad de erradicar los cultivos para
estabilizar el país.
Tandy, que asumió el cargo en 2003, se encontraba ayer en Madrid, donde se
reunió un día antes con el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y con
otros altos cargos de la lucha contra la droga, para reforzar el trabajo
conjunto entre ambos países. La primera mujer al frente de la poderosa
administración encargada de luchar contra los estupefacientes tanto en EE UU
como en el exterior, a través de la cooperación internacional, calificó como
"muy positivos y alentadores" los encuentros en España, país que acogerá en
2007 la 25ª Conferencia Internacional para la Represión del Tráfico de Drogas
(IDEC).
Pregunta. ¿Están los talibanes fomentando el incremento del cultivo
del opio para financiarse?
Respuesta. Hay motivos de preocupación. Los talibanes controlan la
producción de opio, y creemos que están implicados en hacer que se plante la
amapola y en el control de algunos de los beneficios de la producción.
Claramente, la producción de opio en Afganistán está alimentando las actividades
de estos insurgentes.
P. Antes de que los talibanes fueran derrocados por EE UU en otoño de
2001, se registró la mayor bajada en la producción. ¿Cómo interpreta el aumento
actual?
R. Es importante entender cómo trabajan los talibanes. Establecieron
una prohibición del cultivo de la amapola para controlar el mercado, no para
poner fin a la producción de heroína. Tenemos pruebas de que establecieron un
impuesto sobre el flujo del opio y de la heroína durante la prohibición, y de
que tenían stocks de amapola y opio. Su objetivo con esa "prohibición"
era subir los precios para obtener más beneficios.
P. ¿Qué hace la DEA para frenar este aumento en los cultivos?
R. La DEA tiene una fuerte presencia en Afganistán. Trabajamos en
asociación con los británicos, que tienen la responsabilidad principal en el
control de los estupefacientes en el país. La DEA no está implicada en la
erradicación de los cultivos, sino que hace lo que sabe hacer mejor, que es
desarrollar inteligencia para identificar a las organizaciones de narcotráfico,
y desmantelarlas de arriba abajo. Para ello, trabajamos en coordinación con el
Gobierno afgano y con todos los países vecinos, excepto Irán, para controlar la
entrada de productos químicos en Afganistán que se usan para tratar la amapola,
y el flujo del dinero proveniente de la distribución de la heroína. A través de
estas alianzas, tratamos de cortar el flujo de la heroína de Afganistán hacia
fuera. También hemos creado un cuerpo policial antidroga dentro de Afganistán,
formado por hombres y mujeres afganos. El 10% son mujeres.
P. La ONU acaba de pedir a la OTAN que dé un mandato a sus tropas en
Afganistán para luchar contra la droga. ¿Está de acuerdo?
R. Tendría que preguntarles a los militares. Lo importante es que la
OTAN está ahí, que hay un compromiso de la comunidad internacional. Es
importante, porque va a hacer falta una inversión a largo plazo en Afganistán
para erradicar el cultivo de la amapola, es crítico para la estabilidad del país.
P. ¿Están vinculados narcotráfico y terrorismo internacional?
R. Totalmente, hay una conexión cierta entre el narcotráfico y el
terrorismo internacional. El Departamento de Estado tiene una lista de
organizaciones terroristas, y durante mucho tiempo, casi la mitad de ellas
tenían vínculos con el narcotráfico. Un ejemplo son las FARC [Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia], que no sólo han obtenido beneficios mediante
impuestos sobre la cocaína para financiar sus actividades terroristas, sino que
a la larga se han convertido ellos mismos en traficantes. Afganistán, gracias a
los esfuerzos de la DEA, ha extraditado por primera vez a un narcotraficante a
EE UU, Haji Baz Mohamed, que declaró la yihad contra América, y llevó a
cabo esta lucha introduciendo drogas en EE UU, que causan la muerte a
norteamericanos. Otro traficante afgano, Bashir Noorzai, está en la cárcel en EE
UU. Ambos tenían conexiones con los talibanes.
P. ¿Y las conexiones entre el narcotráfico y Al Qaeda?
R. Al Qaeda no podía haber existido ni funcionado sin los talibanes, y
los talibanes dependen del opio y la heroína. Los campos de entrenamiento de Al
Qaeda se encontraban en Afganistán, donde tenían la protección de los talibanes,
lo que les permitió llevar a cabo sus actividades terroristas.
P. Hay un aumento de la violencia, pero de otro tipo, en México.
R. Es la violencia presente en los países que están en el centro de la
producción y de la cadena de narcotráfico. Por eso es tan importante la
cooperación internacional. Uno de los grandes éxitos de la DEA y de sus
homólogos españoles ha sido reducir el flujo de drogas desde Colombia y México a
España. Un ejemplo es la Operación Tacos, en la primavera de 2005, en la que se
logró desbaratar una organización entera, desde la fuente de la cocaína, en
Colombia, las células de transporte en México, a través de barcos, hasta las
células que la recibían en España.
P. ¿Ha mejorado la colaboración de EE UU y México en materia de
narcotráfico?
R. Es importante la colaboración que EE UU recibe en todo el
continente, desde Brasil, Venezuela, los países de América Central y del Sur. El
narcotráfico está en el corazón de la inestabilidad de muchos Gobiernos, es
responsable del consumo galopante en todo el mundo y alimenta la corrupción. Los
flujos financieros del narcotráfico en todo el mundo llegan a unos 322.000
millones de dólares [253.500 millones de euros]. Todos estos países deben unirse
para poner fin a este flujo de dinero.
P. EE UU ha invertido 4.700 millones de dólares en seis años en el
Plan Colombia, que pretende eliminar los cultivos de coca. ¿Está funcionando?
R. Totalmente. Está funcionando. El compromiso de EE UU con el Plan
Colombia es fuerte. Me reuní con el presidente [Álvaro] Uribe hace dos semanas,
y tanto el Gobierno como él están fuertemente comprometidos para lograr el éxito
del plan. Hay distintas muestras: la violencia relacionada con el narcotráfico
ha bajado, los asesinatos, los secuestros, se han reducido de forma sustancial;
las extradiciones de grandes narcotraficantes a EE UU alcanza números récords.
Uribe ha tenido mucho valor para enfrentarse a las raíces mismas de las grandes
organizaciones de la droga.
P. Las autoridades españolas han realizado importantes operaciones
contra el blanqueo en el último año. ¿Este dinero proviene del narcotráfico?
R. Si se miran los datos del Sepblac [el Servicio de Prevención del
Blanqueo de Capitales], el 60% del dinero en España consiste en billetes de 500
euros, lo que se asocia con actividades delictivas, especialmente con el
narcotráfico. La clave para luchar contra el narcotráfico es detener el flujo
del dinero y restar los beneficios ilícitos a estas organizaciones. El
compromiso de España en esta lucha es muy sólido. No hay más que ver nuestras
operaciones conjuntas.
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